
La mejor manera de acabar unas vacaciones perfectas es empezarlas igual. Y para eso es fundamental tener los deberes hechos antes de salir. Importante: no te olvides de estos 3 puntos básicos.
Lo más seguro es que no pase más que un rasguño en una rodilla. Por eso es recomendable incluir un kit de primeros auxilios en el equipaje. Te ayudamos a preparar un botiquín básico para que tu salud también viaje contigo en la maleta. De todos modos, por si las moscas, mejor informarse también del sistema de asistencia sanitaria que tiene el país de destino.

Empieza a moverte un mes y medio antes de salir, como mínimo, ya que algunas vacunas y tratamientos necesitan varias dosis. En caso de enfermedad, también es importante ir al médico con tiempo para obtener un informe actualizado del estado de salud actual.

Cuando llegues al país de destino puede ser que sientas irritabilidad, astenia o padezcas insomnio. No te preocupes, seguramente es el Jet Lag, un conjunto de síntomas físicos y psicológicos que aparecen al cruzar varias zonas horarias rápidamente. El cuerpo se irá adaptando poco a poco.
Material de cura. Las pequeñas heridas son muy frecuentes. Por eso tendrás siempre a mano suero fisiológico, desinfectantes, esparadrapo adhesivo, gasas, pinzas y tijeras.
Analgésicos. No pude faltar ibuprofeno, paracetamol o ácido acetilsalicílico en tu botiquín para aliviar trastornos dolorosos leves. Escoge el que mejor te vaya.
Un set básico de higiene personal. Debido a la sudoración, es importante aumentar la frecuencia de duchas. Es conveniente secar todas las partes del cuerpo con una toalla.
Fuente:
Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad y Consejo Farmacéutico