
Una vez en ruta, podrás disfrutar del viaje tranquilamente si evitas estos 5 enemigos. Te indicamos cómo:
¿Quién se puede resistir al sol de los países tropicales? Te recarga de energía. Y, si no tomas precauciones, también puedes acabar con una insolación. Evita salir en los momentos en que el astro rey esté más alto. Si es imprescindible hacerlo, usa sombrero y gafas de sol y renuévate repetidamente la crema de protección con filtro solar.
El excesivo calor y humedad pueden provocar agotamiento, deshidratación o un golpe de calor. Se aconseja beber abundantes líquidos. En estas condiciones es habitual que aparezcan irritaciones cutáneas y hongos. Por eso es conveniente llevar productos para su tratamiento. Si tienes alergias ambientales tampoco te olvides de la medicación, ya que con los cambios de estación y el contacto con alérgenos, se puede agudizar más la enfermedad.

Teniendo presente que el agua es un importante transmisor de enfermedades infecciosas, es recomendable beber sólo agua que ofrezca suficientes garantías o agua embotellada que deberá ser abierta en tu presencia.

Algunas enfermedades no aparecen hasta un tiempo después del viaje. Cuando acudas al médico, infórmale de dónde has estado.
Lavarse las manos antes y después de comer. La higiene evita muchas enfermedades.
Cubrirse la cabeza con un sombrero, gorra o pañuelo si se hacen actividades al aire libre en pleno sol.
Vestirse con manga larga y pantalón largo al amanecer y anochecer. Es cuando más pican los mosquitos.
Fuente:
Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad y Consejo Farmacéutico