
Una vez en ruta, podrás disfrutar del viaje tranquilamente si evitas estos 5 enemigos. Te indicamos cómo:
En climas cálidos y húmedos los insectos son una auténtica pesadilla. En algunas zonas del planeta, además, son vectores de enfermedades muy graves. Sin llegar a obsesionarse, sí es importante protegerse contra las picaduras de estos minúsculos animales.
Usa repelentes de insectos que contengan DEET, IR3535 o Icaridin. Aplícatelos en las zonas del cuerpo que no cubra la ropa y, para mayor seguridad, también en las prendas de vestir. Evita colores oscuros y perfumes intensos ya que pueden atraer a los mosquitos.
Cuando estés en el interior, usa sprays, serpentinas antimosquitos o vaporizadores que contengan piretrinas. Las habitaciones tienen que estar debidamente protegidas con telas metálicas en puertas y ventanas.
Además de los insectos, otros animales pueden cruzarse en tu camino, como serpientes o escorpiones. Usa calzado cerrado y no camines por zonas oscuras en las que no se ve lo que se pisa. Antes de acostarte, sacude sábanas y mantas. Revisa también el calzado y la ropa antes de vestirte. Hay animales muy traviesos que les gusta esconderse.

Lo más recomendable para pasar una noche tranquila es usar una tela mosquitera. Es importante que cubra toda la cama y que se pueda fijar bajo el colchón para que no entre ningún animal. También conviene revisar que no esté rota por ningún sitio. Si el mosquitero está impregnado con piretroides, mejor.

Algunas enfermedades no aparecen hasta un tiempo después del viaje. Cuando acudas al médico, infórmale de dónde has estado.
Lavarse las manos antes y después de comer. La higiene evita muchas enfermedades.
Cubrirse la cabeza con un sombrero, gorra o pañuelo si se hacen actividades al aire libre en pleno sol.
Vestirse con manga larga y pantalón largo al amanecer y anochecer. Es cuando más pican los mosquitos.
Fuente:
Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad y Consejo Farmacéutico